Es una vieja operación que jamás tendrá otro resultado. Y me ha bastado una hora de televisión para volver a verla escrita en la primera plana de la vida nacional. La mayor inversión minera del país bloqueada por los pobladores. Razones de un lado y de otro, un contrapunto que no terminará mientras el país siga creciendo económicamente y no culturalmente. Una madre mata a su hija y el circo no respeta ni memoria, ni dolor, ni la pobre inocencia de niños que también ven televisión, los medios la siguen hasta la cárcel, exacerban cada detalle, inventan impresiones y escarban hasta donde se pueda. Un grupo de cumbia tropical andina y sureña triunfa en Sao Paulo y con eso tenemos para media hora de disfuerzos y detalles sobre cada pelo, arete y tatuaje de los susodichos cantantes unidos a una cierta burla del canal, mezclada con adulación por el éxito alcanzado. Una muchacha tristemente famosa por el novelón del año en el que su enamorado murió cayendo a un abismo, sale a modelar con absoluta inconciencia de sus propios límites y absoluta conciencia del diseñador que se sabía ya en primeras planas. La verdad, visto así, todo esto es un buen poco sombrío. Mientras todo este ruido llena las cabezas de los televidentes, la corrupción es cada vez más insolente, la inseguridad más grande y la superficialidad más insultante. Y una vez más toca volver la mirada a Dios y a la gente que tengo más cerca. Es allí, en la capilla, en la amistad, en los hijos, en la familia, en esta navidad que se acerca a pesar de las innumerables traiciones de los hombres, donde recupero la esperanza y otra ecuación reemplaza la primera: pobreza+amor=paz.
2 comentarios:
Son los cholos incivilizados a quien nadie les ensena nada, por eso el pais esta como esta,
No se quien sea usted anónimo pero por el comentario parece una vieja pituca apoltronada en su tumbona debajo de una monísima sombrilla en alguna playa asiática peruana... saludos
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