jueves 17 de noviembre de 2011

En desagravio al Santo Padre

Usted como hijo bien nacido que es, quiere y respeta mucho a su papá. De pronto en la puerta de su casa encuentra que un grupo de personas muy extrañas vestidas de colores estridentes, cantando lemas con voz aflautada y escandalosa, ha pegado una gigantografía trucada en la que aparece su papá besándose en la boca con otro hombre. Como es comprensible usted se indigna, le duele ese maltrato y esa injusticia. Usted no es una persona violenta ni es capaz de agredir a la persona que insulta a su padre porque le parece francamente estúpido golpear a alguien que hace algo tan incomprensible, tan poco inteligente y bondadoso. Le han enseñado desde niño que al mal se responde con el bien. Y por esa misma razón, le parece sensato expresar públicamente su rechazo a la ofensa. Lo hace por dos razones: por una justa solidaridad con su propio padre y por una noción básica de justicia pública ya que se supone que todos tenemos derecho a ser respetados.

Pues bien, va usted y se queja en un medio de comunicación. Ocurren dos cosas.

La primera es que las extrañas personas que han colocado el afiche le explican a usted y al público en general que no era su intención ofender si no una manera de expresar su deseo de paz al mundo y a usted. Dos hombres besándose para ellos significa eso y pegárselo en la puerta de su casa es buscar la paz. “Hay un malentendido” dicen. A usted le cuesta creer que estos extraños personajes no supieran que esa foto trucada lo ofendería a usted como hijo bien nacido que es. Le es un poco difícil creer esa versión. Así que no acepta esas falsas disculpas.

La segunda es que los medios lo acusan a usted de intolerante por no aceptar que le peguen en la puerta de su casa una foto que, digámoslo un poco más claro, básicamente dice que su papá es homosexual. Se ríen de usted y felicitan a los extraños personajes coloridos y ruidosos porque su campaña por llamar la atención ha funcionado. Se llenan la boca diciendo que son audaces, irreverentes y creativos. Lo acusan a usted de solemne, poco moderno y de no tener correa. Finalmente, en un gesto de generosidad, madurez y apertura, lo invitan a un debate sobre la “polémica” campaña con la evidente intención de continuar con su exitosa cosa publicitaria.

Pero usted hace rato que está en otra cosa, básicamente intentando ser feliz obedeciendo a su papá y sirviendo a sus hijos, así que les agradece la invitación y declina porque ya dijo lo que tenía que decir. Y sigue viviendo feliz con el bueno de su padre, hasta el siguiente insulto en que hará lo mismo y por las mismas razones.

15 comentarios:

Juan Pablo Manrique dijo...

Manuel, gracias por decir, lo que hay que decir.

roncuaz dijo...

A ver: acusar a alguien por la fama es ser intolerante. En mi texto digo que uno es acusado de intolerante por no tolerar el insulto, lo cual es una intolerancia sana. Yo no tolero que se insulte a nadie, mucho menos al Papa. Lo de la demanda es también lógico, si existe una justicia humana que propone justamente la igualdad ¿Qué impide recurrir a ella? El mismo Cristo fue juzgado por la justicia humana (mal juzgado por cierto, incluso humanamente) y no la negó si no que la reconoció como válida. Eso no es ni venganza ni intolerancia, es simple y llana justicia al respeto que se le debe al cualquier persona, más aún si lidera un grupo humano.

Anónimo dijo...

"La segunda es que los medios lo acusan a usted de intolerante por no aceptar que le peguen en la puerta de su casa una foto que, digámoslo un poco más claro, básicamente dice que su papá es homosexual"

Lo acusan de intolerante pues es la fama que la iglesia católica se ha hecho a través de los siglos hacia el público en general. No necesariamente porque sea verdadera, pero es la imagen que tienen frente a los no creyentes así que es comprensible que digan eso.
Considero que las verdaderas intenciones que ha tenido esta empresa para lanzar esta campaña son obvias, dinero. Está claro que a costa de algo que ha escandalizado a los católicos, y no es algo con lo que esté de acuerdo. Sin embargo se que ya existe una demanda de por medio de parte del Vaticano y eso evidentemente es un poco contradictorio, si la justicia es de Dios no entiendo por qué el afán por ponerla en las manos de los hombres. En ese sentido me parece un error de parte de la Iglesia.

Anónimo dijo...

La campaña muestra a varios líderes y autoridades del mundo besándose. Nada más. Yo no veo donde está el tan tremendo insulto. Las fotos son evidentemente trucadas. Nadie las está haciendo pasar por reales. No sugieren ni siquiera en un sentido figurado que alguno de los representados pueda ser homosexual. En pocas palabras, mejor hubiera sido reirse nomás. Pero no, tenían que reaccionar como una prima donna. Vaya que si le han dado en el gusto a los publicistas.

roncuaz dijo...

Antes que nada yo sólo hablo por mí. Y sí, bueno, es una manera de verlo: "no te piques que les das la razón". Lo pensé al comienzo. Lo que pasa es que hay un sano sentido de justicia por el que me hice una segunda pregunta "¿Quedarme callado es justo?". Y me pareció que no. Nada más. No me quitan el sueño los insultos, siempre los perdono o intento perdonarlos. Lo que nunca hago es devolverlos ni vengarme.

Lo que me parece un poco extraño es que usted diga que la imagen no tiene connotación homosexual o que Benettone no se haya percatado de eso precisamente. Yo lo respeto a usted que ha tenido la bondad de entrar a este blogsito miserable pero su opinión sobre esa imagen me parece por lo menos ingenua, si es que entendí bien. Saludos, paz y bien.

Anónimo dijo...

Es un beso nomás. Es más, cuando ví la primera foto, por un segundo no me dí cuenta que era parte de una campaña publicitaria, y pensé que era un beso a lo brezhnev-honecker (ese no es trucado).

Y sí pues, una de las connotaciones de la imagen puede ser la de un acto homosexual. Pero homosexual o no, un beso es un acto de cariño y afecto. De hecho, si estuvieras en el medioevo tendrías que besar a tu señor exactamente así (como en la foto). Entonces, ¿dónde está el insulto?

No se por qué sospecho que JPII se hubiera reído nomás.

roncuaz dijo...

Estimado anónimo:

Me alegra que admita la connotación homosexual de un beso entre hombres. Con eso basta para comprender lo siguiente.

Si la Iglesia católica piensa que la homosexualidad es un desorden y los actos homosexuales son pecado, si además considera al Papa como el vicario de Cristo en la tierra, y todo esto Benettone lo sabía perfectamente como lo sabe toda la humanidad que haya abierto un diario alguna vez ¿Por qué poner una foto de connotación homosexual que involucra al Papa en la puerta del Vaticano (Castel Sant´Angelo es literalmente la puerta) si no es para ofender, escandalizar, molestar, herir sensibilidades?

Haga lo mismo en la Mezquita de Jerusalén y obtendrá una pena de muerte si consigue huir; o ponga en el centro de la Habana una cosa así sobre Fidel Castro y lo desaparecerán; vaya a un "gay parade" y ponga fotos insultantes para los homosexuales y lo ahorcarán con preservativos de colores. Y así sucesivamente. La provocación es evidente, explícita, premeditada y calculada.

El resto son disfraces retóricos (cuando no retorcidos y burdos)de la ofensa absolutamente intencional de Benettone.

La reacción de la iglesia ha sido serena como siempre: no ha devuelto el insulto y ha procedido a las acciones legales con todo derecho. Si la intención del insulto era ganar dinero, como bien dijo un comentarista de este espacio, lo lógico es tratar de hacer que pierdan un poquito por lo menos.

Y bueno, uno puede reírse de todo, como expresión retórica está bien, pero reírse literalmente de todo puede evidenciar dos cosas: debilidad mental o absoluta indiferencia para con todo. Cosas ambas que usualmente coinciden. Nunca vi alguna de las dos en Juan Pablo II. Y buen humor nunca le faltó.

Le repito: a mí no me escandalizan ni asustan los insultos pero no por eso dejo de reconocerlos como tales. Y por eso los perdono, pero ese perdón no me obliga a comprar la ropa ni los maletines del señor que insulta a alguien que yo quiero mucho como es el Papa.

Anónimo dijo...

Estimado Roncuaz,

No admito la connotación homosexual de la imagen. Simplemente acepto que alguien (por ejemplo, tú) pueda darle esa connotación. También acepto que pueda sentirse ofendido.

Para mi aquí las cosas son claras. Unos se ofendieron, y los otros se disculparon. Asunto terminado.

¿Puedes aceptar tú que para mí un beso entre hombres no tiene necesariamente una connotación homosexual? ¿Puedes aceptar que aún si tuviera tal connotación no necesariamente sería un insulto? ¿Puedes creerme si te digo que no me molestaría que en la foto hubieran trucado a mi propio padre? ¿Puedes aceptar todo lo anterior sin llegar a la fácil conclusión que por aceptar ésto seguramente una acepta y se ríe de todo?

Que discrepemos en UNA cosa, no quiere decir que discrepemos en TODO. Que para mí y para otros un simple beso no indique homosexualidad, y que la homosexualidad no sea algo terrible, no implica que nada lo sea.

Te me cuidas,

A ver si te posteas algo sobre Pierina -ella sí víctima de un acto absolutamente malvado. Me gustaría conocer tu opinión.

roncuaz dijo...

Estimado anónimo:

Es que la connotación no se la doy yo, está en la cultura desde hace siglos y siglos, por lo menos en la occidental. Desde la Iliada hasta cualquier beso mediático actual pasando por Dante y todo el Quattrocento.

Pongamos un paciente ejemplo: si tuvieras una enamorada a la que ves besando en la boca a otro hombre ¿Cómo lo interpretarías? ¿Dirías de verdad que no tiene una connotación romántica, afectiva y sexual por lo menos en el sentido amplio del amor sexual? ¿no pensarías que te está sacando la vuelta?

No veo cómo se pueda discutir eso.

Admito que pueda tener otras connotaciones limitadas a determinados ámbitos (algunos lugares de Rusia según parece y no sé de otros lugares) pero pretender que la connotación más difundida no lo es, es simplemente mentir o no querer ver la realidad. Justamente por eso, la publicidad ofende, porque se conoce la connotación, se conoce la posible reacción y se hace. Las disculpas pueden aceptarse o no y de eso depende que se acabe o no. Mi decisión fue decir que es una ofensa y perdonarla. Y como yo han reaccionado muchos católicos.

Puedo admitir perfectamente que para ti tenga la connotación que tú quieras ponerle y que según tú no te moleste ver a tu papá besando a otro hombre, obviamente no lo comparto pero puedo saber que esas cosas ocurren, lo que no admito es que digas que no existe una connotación más difundida que la tuya.

En lo de reírse de todo pues sí, vale la precisión. Lo de Pierina no sé de qué se trata.

roncuaz dijo...

Se me ocurrió otra figurita para expresar el asunto, más allá de la alucinante discusión sobre el significado del beso en la boca. Partiremos de las meras interpretaciones subjetivas.

Sabemos que no, pero supongamos que a ti te molestara que a tu papá lo pongan besándose con otro hombre, o mejor, para partir de tu tolerancia a la posible homosexualidad de tu papá, que lo pongan con cara de hombre, con bigotes y muy macho, yo supiera que te ofende y sabiéndolo, pegara esa foto en la puerta de tu casa ¿No lo interpretarías como una ofensa?

Y además de eso cuando tú te quejaras yo te dijera que en realidad no lo es, si no que el problema eres tú que lo interpretas mal. Un pelín tiránico ¿no?: te insulto, te digo que no te insulto, que te calles y te relajes porque es una muestra de amor. Y encima me la doy de maduro relativista con harta correa y tolerancia. Lo siento, no atraco. Sigue pareciéndome una ofensa gratuita e injusta. Y vuelvo a repetir, la perdono, no me vengo ni devuelvo el insulto, pero insulto es.

Anónimo dijo...

No sé, mira. Me parece que exageras un poco. Aquí lo que estas viendo es una foto EVIDENTEMENTE trucada. Nadie esta tratando de hacerla pasar por real. Entonces el ejemplo de ver a mi enamorada o a mi padre en pleno acto como que no va. Eso es una cosa. La otra es que ninguno de los besos trucados de estas fotos es uno de esos besos apasionados y sexuales que tú describes. Efectivamente son besos en la boca, pero no parecen muy sexuales que digamos. De hecho todos son muy parecidos al beso Brezhnev-Honecker ya mencionado. Es principalmente por estas dos razones que yo no veo las fotos estas de la misma manera que tu las ves.

Y en cuanto a lo del homosexualismo, ¿qué te puedo decir?, no sé de cuando a acá discrepar (en este caso si la homosexualidad es buena o mala) de pronto lo convierte a uno en alguien que se la dá de "maduro relativista con harta correa y tolerancia". Nada por el estilo. El hecho es que tenemos puntos de vista distintos. Reconocer eso no es ser relativista. Todo lo contrario. Para mí en este punto tú estas absolutamente equivocado.

Pero en fin, en lo que sí pienso que tienes razón es en sospechar que quienes hicieron la campaña publicitaria de hecho anticiparon que mucha gente se iba a ofender e igual tomaron la decisión de hacerlo. Pero, de la misma manera, no podrás dejar de reconocer que a veces la Iglesia hace lo mismo, ¿no?. Es decir, sabe que puede decir algo que va a ofender a otros e igual lo dice. Y si se ofenden, su roche. ¿O acaso crees que a los homosexuales les hace gracia escuchar que son absolutamente malos -o ya, si quieres, que esa conducta que a ellos les resulta tan innata es también absolutamente mala?.

Pierina es la niña asesinada por su madre hace unos días en Lima. Está en todas las noticias.

roncuaz dijo...

Es obvio que tiene que ser evidentemente trucada, si no lo fuera no sería ni publicidad, ni ofensa, sería UN REPORTAJE. Es obvio que nadie trata de hacerla pasar por real, ese no es el punto. Y claro que va el ejemplo porque se trata del significado del beso en sí mismo.

Usted no distingue cuál es el centro de la discusión y desesperadamente se agarra de argumentos secundarios y que no vienen al caso. Bastante posmoderno ciertamente.

Sobre lo segundo, con lo de maduro, relatvista y con harta correa, no me refería a usted si no a los que ofenden y después te dicen que no ofenden. Hasta donde se usted no ha ofendido a nadie. Y sí, tenemos puntos de vista diferentes sobre el homosexualismo.

Sobre lo que la Iglesia hace lo mismo discrepo. La Iglesia no ha ido a una mezquita a provocar a los musulmanes, la iglesia no va a las marchas gay a insultar a los homosexuales. Simplemente dice lo que tiene en su tradición de siempre, no lo impone a nadie. Discrepar no es insultar.

Sobre lo de Pierina me enteraré.

saludos

roncuaz dijo...

ya la última palabra se la dejo a usted.

Anónimo dijo...

Gracias Roncuaz. La verdad es que el diálogo ha sido alturado. Pero bueno, ya que me dejas la última palabra: de posmoderno no tengo ni un pelo. Que no sea esencialista con respecto a los besos (y otras cosas) no me hace posmoderno. Simplemente aquí hay besos y besos. Yo aquí he sido totalmente honesto. A mí la propaganda ni me ofende ni me produce repulsión alguna. Simplemente he tratado de entender por qué puede ofender a unos y no a otros... dicho sea de paso, de la misma manera que hace tiempo traté de entender por qué a JPII (y a mí también) la película "La vida es bella" (¿la recuerdas?) nos podía parecer casi una alabanza a la vida, mientras que para muchos judíos era un descarado insulto (llegando a ofenderse incluso por la opinión pública y favorable que la película recibió del Papa). Hubo disculpas? Hasta donde sé no hubo ninguna. En fin... supongo que de malentendidos también está hecha la vida.

Alguna vez un cura me dijo que dar la otra mejilla (tremendo pilar del cristianismo) a veces consistía en darle el beneficio de la duda al otro (a veces al punto de terminar quedando como tonto).

Mis honestos y cordiales saludos.

Dolce Gabbana dijo...

Sugiero como un acto de extrema humildad que el amigo anónimo tenga la valentía de dar la cara y que el amigo roncuaz pueda darle un beso,tomamos la foto y evaluemos que les pareció. Para mi es justo reclamar, y el anónimo tiene que entender, comprender y aceptar que la indignación humana es justa aquí como en plutón...Es justo reclamar en voz alta.